martes, abril 02, 2013

EL MISTERIO DE LA MONTAÑA DE LOS MUERTOS. PARTE I

Igor, Yuri Yudin (gorro de raya) y Lyudmila
El 2 de febrero de 1959 en la ladera de la montaña Jolat Siajl, un nombre Mansi que significa “montaña de la muerte”, ocurrió la misteriosa muerte de nueve alpinistas, sólo uno sobrevivió. 


Las investigaciones soviéticas llevadas a cabo para aclarar los sucesos sugieren que en un momento determinado los excursionistas rasgaron su tienda de campaña desde dentro, sin detenerse en abrirla, caminando descalzos a través de la nieve. Aunque los cuerpos no mostraban signos de lucha, dos víctimas tenían los cráneos fracturados, otras dos varias costillas rotas y a una de ellas le faltaba la lengua. Según las fuentes, cuatro mostraban contenidos importantes de niveles de radiación. No hay mención de esto en la documentación contemporánea, sino que sólo aparece en documentos posteriores. Los investigadores soviéticos determinaron que "una fuerza desconocida e irresistible" había causado las muertes. El acceso a la zona fue prohibida a esquiadores y otros aventureros durante tres años después del incidente. 

HISTORIA: 

El 25 de enero de 1959, diez experimentados esquiadores de la antigua Unión
Lyudmila, Rustem, Nicolás y Zinaida 
una de las últimas fotografías
Soviética, se reunieron al norte de los Montes Urales para participar en una expedición que prometía ser divertida, además de ser un ejercicio de entrenamiento para una futura expedición a las regiones árticas.

El líder de la excursión era Igor Dyatlov de 23 años, el equipo lo formaban dos mujeres: Yuri Yudin, y Lyudmila Dubinina ambas de 21 años y ocho hombres: Yuri Doroshenko de 21 años, Zinaida Kolmogorova de 22, Alexander Kolevatov de 25, el guía Alexander Zolotariov de 37,  los ingenieros: Rustem Slobodin de 23, Georgyi Krivonischenko y Nicolás Thibeaux-Brignollel  de 24 años.

Establecieron el primer campamento en el asentamiento de cabañas de madera de Vizhai. Allí es donde Yuri Yudin, el único superviviente, cayó repentinamente enfermo y tuvo que abandonar la expedición. Una antigua lesión en la espalda le impidió seguir adelante.

Dos días después partía la expedición. Su primer destino era la montaña Gora Otorten, de allí viajarían durante 100 kilómetros al sur a lo largo de la cresta principal de los montes Urales, hasta el pico Ojkachahl. Después seguirían al norte por el curso del río Toshemka, al este de la ciudad de Vizhai. 

Yuri, Lyudmila, Alexander y Zinaida
Llegaron a Gora Otorten el 1 de febrero y allí establecieron el  primer y último campamento base, algo ocurrió esa misma noche que acabó con la vida de los nueve esquiadores, la cual sigue siendo un misterio, muy documentado, pero un misterio.

La fecha prevista de regreso era el 11 de febrero, una vez hubieran llegado al campamento de Vizhai, enviarían telegramas a sus parientes anunciando el éxito de la misión. Al transcurrir más de una semana y no tener noticias de los jóvenes, las familias piden al Instituto Politécnico que comience su búsqueda.

El rastreo empezó el 21 de febrero, el equipo de búsqueda lo encabeza Mikhail Sharavin, un compañero del Instituto Politécnico, dos aviones y un helicóptero. El  25 de febrero, un avión militar que sobrevuela la zona encuentra los restos del campamento.

Huellas
Al llegar los rescatistas descubren una tienda de campaña cubierta de nieve y destrozada, dentro de ésta no hay rastro de los chicos, pero sí todas sus pertenencias incluyendo sus zapatos. Alrededor de la tienda se ven numerosas huellas de  pisadas de al menos ocho personas, unas descalzas, otras con un sólo zapato. Unas de estas huellas descienden hacia el bosque, el equipo sigue el rastro.

Sharavin explora la zona y cerca de los árboles encuentra lo que parece ser los
restos de una hoguera o un fuego improvisado, a apenas 500 metros de la tienda, allí mismo, junto a un árbol, encuentran los dos primeros cadáveres, se trataba de Krivonischenko y Doroshenko, los dos descalzos y en ropa interior, pese al frío que hizo esa noche. Los dos estaban cubiertos por ramas caídas del árbol llenas de nieve. El fuego había quemado las ramas del árbol hasta casi los cinco metros.

Cuando el forense investigó el tronco, vio que estaba cubierto de trozos de piel y carne humana. Los cadáveres tenían las manos destrozadas, por lo que se supone que intentaron trepar desesperados, cediendo las ramas a su peso. No había rastro de ningún animal, pero algo tuvo que aterrorizarlos hasta tal punto de hacerles salir corriendo de la tienda sin vestirse e intentar subir a un árbol desollándose las manos.

Cerca del lugar, a unos 270 metros y en dirección a la tienda de campaña, encontraron el tercer cadáver, el del líder del grupo, Igor Dyatlov, el cuerpo se encontraba tumbado boca arriba, con la cabeza en dirección a la tienda, en una mano sujetaba una ramita, y con el otro brazo se cubría la cara, protegiéndose.

180 metros más adelante en dirección a la tienda, encuentran el cuerpo de Rustem medio cubierto por la nieve, de cara al suelo y con una fractura de 17 centímetros en la cabeza. Cerca hay restos de sangre, los siguen y encuentran a Zinaida.

Al examinar la tienda, comprobaron que estaba hecha jirones, pero los cortes
Tienda rota
no se produjeron desde el exterior, sino desde el interior de la misma por lo que fueron los propios chicos los que en un intento desesperado de huir, rasgaron la tienda. También encontraron sus bitácoras de viaje y varios royos de película sin revelar, de los que salieron las fotografías que aparecen en diversas publicaciones.

El 4 de mayo aparecen los restos de los otros  desaparecidos, en un barranco de unos cuatro metros de profundidad, bastante cerca del árbol donde encontraron los dos primeros cadáveres. A diferencia del resto de sus compañeros, que aparecieron en ropa interior, éstos estaban vestidos, pero con prendas al azar. Todos los cuerpos sufrían graves daños. Lyudmila tenía fracturas simétricas en las costillas con hundimiento de la caja torácica a la altura del corazón. Zolotarev tenía rotas las costillas del lado derecho.  Thibeaux  tiene el cráneo aplastado y de Alexander Kolevatov no se dice mucho, salvo que estaba allí.


Pero esto no es todo, al examinar los restos de Lyudmila, la cabeza  estaba echada hacia atrás, la boca muy abierta, su lengua había desaparecido al igual que la carne que recubre la cavidad bucal. Los cadáveres estaban vestidos de forma singular, por ejemplo, uno de los pies de Dubinina se encontraba envuelto con la tela hecha harapos de lo que había sido los pantalones de Krivonishenko y Zolotaryov llevaba el sombrero de piel sintética Dubinina y su abrigo.

Monumento a los fallecidos en el cementerio de Sverdlovsk
Durante los funerales, fueron varios los familiares que afirmaron que la piel de los fallecidos era de un extraño color naranja y su cabello se había vuelto gris. Además, se encontraron mediciones altas de radioactividad es varias prendas analizadas, que aunque en posesión de otros, pertenecían a Lyudmila.


¿A QUÉ CONCLUSIÓN LLEGA EL EQUIPO FORENSE?

Según el estudio todos murieron de hipotermia, algo lógico al encontrarse a 20 º bajo cero. Las fracturas de Lyudmila, Zolotarev y Thibeaux eran mortales, pero no se descarta la hipotermia como causa final o acelerante.

De los cuerpos se determinó lo siguiente:

  1. Seis de los miembros murieron de hipotermia y tres de heridas fatales.
  2. No había rastros de otras personas cerca de los viajeros en el Kholat Syakhl, ni de nadie en las áreas cercanas.
  3. La tienda fue rota desde adentro.
  4. Las víctimas murieron de 6 a 8 horas luego de su última comida.
  5. Los rastros del campamento indicaban que todos los miembros lo abandonaron por su propia voluntad, a pie.
  6. Para desmentir la teoría de un ataque de parte de los indígenas Mansi, un doctor indicó que las heridas fatales de los tres cuerpos no podían haber sido causadas por otra persona, ya que la fuerza de los golpes había sido bastante grande y no había daño en los tejidos suaves.
  7. Las pruebas forenses de radiación indicaban que había altas dosis de contaminación radioactiva en las ropas de algunas víctimas.
Los investigadores afirman que es imposible determinar que ocurrió esa noche, a pesar de contar con las fotografías tomadas por los desaparecidos en las que se les ve contentos y sin ningún problema.

Se sabe por sus bitácoras de viaje y por el estudio forense que comieron entre las 18.00 a las 19.00 horas, como demuestra el contenido de los estómagos, la comida sin digerir indica que el incidente y la sucesiva muerte de los nueve se produjo entre los intervalos que van desde las 21:30/23:30 del 1 de febrero y las 01:30/02:45 de la madrugada del 2 de febrero.

Fue entre las 21:30 y las 23:30 horas, cuando se presentó lo que los investigadores llaman “evento desconocido”, algo que les produce tanto miedo que les impulsa a romper la tienda para huir colina abajo casi sin ropa, señal de que el peligro que les acechaba dentro de la carpa era más temible que morir de frío.

Se dispersan en tres direcciones distintas en tres grupos, pero se las arreglan
para reunirse cerca del árbol donde encienden fuego. En este punto se barajan tres hipótesis ante la pregunta: ¿Por qué qué Krivonischenko y Doroshenko se suben al árbol?

La primera afirma que trataban de protegerse de “algo”, la segunda dice que buscaron más leña para mantener la hoguera encendida y la tercera discute la posibilidad que buscaban un punto de visión hacía la tienda, para saber si podían volver.

El hecho es que ellos dos fueron los primeros en morir, probablemente sus compañeros les cubrieron con las ramas, y el grupo vuelve a separarse. Dyatlov, Rustem y Zinaida deciden acercarse a la tienda, pero van cayendo sucesivamente. Los tres mueren de hipotermia, aunque Dyatlov parece protegerse de “algo” o “alguien” y Rustem presenta una herida en la cabeza.


Los cuatro restantes se escondieron, en este momento fue cuando sufrieron las lesiones que el forense compara con un accidente de tráfico, sin embargo, estas  heridas son extrañas, ya que dañaron el interior pero no dejaron ninguna lesión ni hematoma externo, aunque no es de extrañar debido a la congelación de los cuerpos. Luego cayeron por el barranco o se refugiaron en él, una caída podría provocar los daños, aunque la altura es mínima, pero ellos ya se encontraban en malas condiciones.

El primero de ellos en morir fue Thibeaux, le siguió Lyudvina que se cree que había cubierto sus pies con los pantalones de Krivonischenko, quien se encontraba ya muerto, lo que justifica que apareciera en ropa interior. Cuando ella muere, Zolotarev se pone su gorro y su abrigo, aunque no le sirve de mucho porque es el siguiente en fallecer. Kolevatov es el último en morir de hipotermia. Probablemente fue él el que cubrió a su compañero con el abrigo de la fallecida.

El veredicto final indicaba que todos los miembros del grupo murieron por una "fuerza irresistible y desconocida". La investigación se detuvo en mayo del mismo año gracias a la "ausencia de un lado culpable", los archivos fueron declarados como secretos, y las fotocopias del caso se hicieron disponibles apenas en 1990, aunque con algunas partes faltantes.


¿Qué pudo aterrorizar al grupo de nueve personas?

Ellos se encontraban acostumbrados a acampar en parajes extremos, y contaban con una gran fuerza física, no eran colegiales de campamento con miedo a la oscuridad.

El hecho de que no llevaran ropa también es extraño, porque aun refugiados en la tienda de campaña, con una temperatura tan baja ningún experto se quitaría la ropa.

Su comportamiento parece un ataque de histeria colectiva, pero al analizar sus pasos, se aprecia que eran completamente conscientes de lo que estaba ocurriendo, son capaces de reunirse después de la huida, se mantienen juntos o en grupos y hasta son capaces de encender una hoguera en la nieve.

Otro dato curioso es que un ayudante del forense aseguró que fueron 11 los cadáveres encontrados, pero los otros dos desaparecieron inmediatamente.

No tardaron en circular diversas hipótesis, desde las más descabelladas a las que parecen más razonables. El caso tuvo mucha publicidad por tratarse de nueve jóvenes, pero se cerró con otra incógnita más: los nueve esquiadores murieron por “causa mayor” o “fuerza sin identificar”, según el ejército ruso, que cerró el paso de la montaña durante tres años. El mismo que ahora lleva el nombre del jefe de la expedición, paso de Dyatlov, donde una placa recuerda a los nueve fallecidos.

En nuestra siguiente entrega hablaremos de las teorías existentes.

Leer la segunda parte: (pincha aquí)

Fuentes: Curious Britain, Universo desconocido, Fotografías del archivo oficial, Wikipedia, mitos y leyendas.

3 comentarios:

  1. Excelente muy bueno que les habrá pasado ?? parece una película de miedo , lo curioso es radiactividad?

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  2. buenisimo!!!!! me encanta

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  3. Excelente investigación espero con ansias la continuación.

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