martes, abril 09, 2013

PELIGRO: ¿CONTAMINACIÓN RADIOACTIVA A NIVEL MUNDIAL?

Escrito por Delatin

Una nueva fuga radiactiva se presentó este fin de semana en la central nuclear de Fukushima. Hasta 160 toneladas de agua radiactiva se han escapado de los tanques de almacenamiento, contaminando el suelo circundante, según publica RT

La fuga ha sido detectada en tres cisternas de agua —almacenada para enfriar los reactores de la central— de las siete que hay en la planta Fukushima-1. En total se han derramado más de 160 toneladas de líquido con sustancias radiactivas. De acuerdo con la empresa operadora, el agua no ha llegado hasta el océano. 

El pasado 11 de marzo se cumplió dos años de un terremoto y un "tsunami" que marcarán la historia de Japón y del mundo más allá del recuerdo de unas víctimas causadas por un fenómeno natural. La destrucción de parte de los reactores de la central nuclear de Fukushima Dai-chi, el escape de los materiales que contenían a la atmósfera, la contaminación radiactiva del aire, el agua, la tierra y los alimentos, ha dejado secuelas que todavía se notan, y que marcarán la humanidad durante generaciones. 

En la actualidad cerca de 3.500 empleados trabajan en la planta para retirar los residuos radiactivos y desmantelar las unidades dañadas, un proceso que puede llevar hasta cuatro décadas. 

Información a Medias 

Dos años después del inicio de esta catástrofe nuclear el silencio informativo
impera. De vez en cuando nos llegan breves noticias que son como piezas aisladas que no permiten tener una visión de conjunto de lo que está pasando, por ejemplo: aparecen repentinamente zonas con altos niveles de radiación los llamados puntos calientes, en áreas que habían sido declaradas "limpias", se sabe que hay dispersión de escombros contaminados por todo Japón bajo la consigna de la solidaridad. 

El Gobierno por su parte hace un llamado a la población de no fiarse de informaciones que no provengan directamente de ellos, sin embargo, se sigue filtrando noticias que desmienten la versión oficial, es así que tenemos conocimiento que no fue el “tsunami” sino el terremoto el que causó la fisura de los sistemas de refrigeración de las centrales, se ha descubierto que los datos que daba la red de estaciones de medida de radiación en las semanas posteriores al inicio de la catástrofe no se hicieron públicas, dejando que la población huyera hacia zonas alejadas de la central pero con un elevado nivel de radiactividad, se han publicado noticias que demostraban que la compañía mintió, se ha reconocido que el gobierno ocultó información sobre el peligro de la catástrofe, y que los grandes medios de comunicación no quisieron investigar lo que estaba pasando. Todas estas informaciones se han dado a conocer con meses de retraso, cuando muchas personas habían olvidado lo que había pasado en las primeras semanas. 

¿Contaminación radiactiva en América? 

Esta misma información a medias, es lo que ha permitido que noticias importantes salgan a la luz, bajo titulares tan absurdos como: “Rastrean rutas migratorias con atunes radioactivos de Fukushima” 

En el mes de marzo de este año, se dio a conocer que científicos y biólogos le han sacado algo de “beneficio” a la tragedia ocurrida en Fukushima para una buena causa. La radiación presente en peces como los atunes de aleta azul han podido dibujar una vía de estas especies y conocer a cabalidad cuáles son sus hábitos de inmigración. 

En los diversos medios de comunicación se destacaba que: “es algo que interesa a la comunidad científica pues estos datos no se habían revelado antes. Millones de atunes de aleta azul llevan isótopos radioactivos luego de la explosión de la planta nuclear de Fukushima en el año 2011, tras el terremoto y tsunami que afectó a Japón”. 

Dejando en un segundo plano, lo que debería ser relevante para la comunidad en general y es el hecho de que: estos peces radioactivos fueron detectados a la altura de México y el sur de Estados Unidos. 

Daniel Madigan, investigador de la universidad estadounidense de Stanford, quien encabezó el proyecto de estudio del atún rojo, afirmó a BBC Mundo que: 

“A los atunes que habíamos analizado en 2011 le sumamos una nueva muestra, más amplia, de peces recogidos en 2012. Necesitábamos confirmar que los indicios de cesio todavía eran detectables más de un año después del accidente y, según la concentración, estimar cuándo se había producido la migración. Es una de esas situaciones donde un residuo se convierte en herramienta útil para entender a la naturaleza”, le detalló Madigan. 

“Por entonces pensaba en los peces migrantes, si es que habían nadado lo suficientemente cerca de esa costa como para contaminarse y conservar esa contaminación en sus cuerpos tras la travesía oceánica”, relató el investigador. 

Contactó entonces al experto en radiactividad marina Nicholas Fischer, de la
Universidad Stony Brook de Nueva York, aunque ninguno de los dos creía probable hallar indicios tóxicos: los atunes son peces de aguas abiertas y, en todo caso, de haber entrado en contacto con sustancias radiactivas seguramente las metabolizarían durante la migración. 

Para nuestra sorpresa, los 15 peces analizados tenía cesio-137 y 134: este último es una clara referencia porque fue registrado en el Pacífico occidental justamente después del tsunami”, afirmó Madigan. 

Cuando algunos ciudadanos se alarmaron por el informe de contaminación del atún, los científicos liderados por el investigador de Stanford, Daniel Madigan aseguraron que: 

"Las concentraciones de cesio radiactivo del atún del Pacífico que presentamos están más de un orden de magnitud por debajo del límite de seguridad recientemente cambiado en Japón y que se sitúa en 1000 bequerelios por kilo", por eso el riesgo que suponen dichos niveles para la salud del consumidor es nulo”. 

Los expertos consultados por ELMUNDO.es también aseguran que no existe riesgo alguno para la salud aunque se consumieran estos productos de forma habitual. "Esos niveles están muy por debajo de los límites permitidos para cualquier alimento, ya sea pescado o leche. Hay que transmitir tranquilidad absoluta", explica Rafael Herranz, jefe del servicio de Oncología Radioterápica del hospital Gregorio Marañón de Madrid. 

A lo anterior hay que sumar la publicación realizada en el portal web de Telesur, el día jueves 4 de abril de 2013: 

Radiación emanada de Fukushima afecta a recién nacidos en EE.UU. 

El número de casos de hipotiroidismo congénito
en estos cinco estados fue un 16 por ciento mayor
que en el mismo periodo del 2010. (Foto: wordpress.com)
Tras el desastre nuclear de Fukushima, las concentraciones del yodo radiactivo I-131 en las lluvias estadounidenses eran hasta 211 veces superiores. Los niveles más altos se documentaron en la costa oeste de Estados Unidos donde aumentaron casos de recién nacidos con afecciones tiroideas. 

Investigadores estadounidenses han confirmado que el desastre nuclear de Fukushima (noreste de Japón), en marzo de 2011, ha generado un alto número de anormalidades tiroideas entre los niños recién nacidos en la costa oeste de Estados Unidos, que obtuvo en ese año un máximo de precipitaciones radiactivas. 

Días después de la catástrofe tras el sismo de magnitud 9 y posterior tsunami que dejó 20 mil 448 muertos, destruyó 72 mil casas y obligó a evacuar a 200 mil personas al noreste de Japón, las concentraciones del yodo radiactivo I-131 en las lluvias estadounidenses eran hasta 211 veces superiores a lo normal. 

Los niveles más altos de I-131 se documentaron en cinco estados: California (oeste), Hawái (norte), Alaska (norte), Oregón (noroeste) y Washington (capital). 

Del 17 de marzo al 31 de diciembre de 2011 el número de casos de hipotiroidismo congénito en estos cinco estados fue un 16 por ciento mayor
que en el mismo periodo del 2010. 

La mayor divergencia (+28 por ciento) se registró en el período del 17 de marzo al 30 de junio de ese año. 

En febrero de este año se informó que el 44,2 por ciento de los niños examinados en la prefectura de Fukushima también tienen anormalidades tiroideas. 

El yodo radioactivo que entra al cuerpo humano se acumula en la glándula tiroides, que produce hormonas de crecimiento. La exposición a la radiación puede atrofiar el crecimiento del cuerpo y el cerebro de un niño, incluso provocar cretinismo y cáncer de tiroides. Tales enfermedades y síntomas están muy bien documentados después de Chernóbyl, un accidente nuclear sucedido en la central nuclear de Ucrania el 26 de abril de 1986. 

Los fetos en el claustro materno son más vulnerables a la contaminación radiactiva, ya que sus sistemas de resistencia no están desarrollados. Los niños y adultos pueden proteger su glándula tiroides del I-131 si consumen yodo estable. Al saturarse con ese yodo, la glándula rechaza radioisótopos. 

Todas las consecuencias a largo plazo de la radiación liberada en el accidente nuclear de la central de Fukushima en marzo de 2011 no han sido calculadas todavía. 

La Organización Mundial de la Salud advierte que los jóvenes están en riesgo a la intoxicación por radiación en la glándula tiroide, mientras que los niños se enfrentan a las peores consecuencias, porque sus células se dividen a un ritmo acelerado. 

La última investigación señala que en el transcurso de cinco años el agua del océano altamente contaminada de la zona podría llegar a la costa oeste de Estados Unidos. 

Nube Tóxica viaja a América

En agosto del 2012, Investigadores del Woods Hole Oceanographic Institution (WHOI), advirtieron sobre la presencia de una “nube” de alta radiación que viaja desde Fukushima, Japón, hacia el oeste del Océano Pacífico.

De acuerdo con la advertencia de un equipo de científicos que analizó los mares de Japón, la radiación resultante de este desastre está comenzando a dirigirse, vía el Océano Pacífico, hacia el Oeste. Lo anterior quiere decir que esta mancha radioactiva llegará a las costas de Estados Unidos y México, tras haber afectado decenas de islas, entre ellas Hawaii. Se calcula que para este año 2013, dependiendo de las corrientes marítimas, podría alcanzar las costas de California. 

Investigadores del Woods Hole Oceanographic Institution (WHOI) advirtieron: 
“Lo que esto significa es que debemos de vigilar el entorno marino del Pacífico Noroeste a largo plazo.”

Sin embargo otros medios de comunicación como RT, asegura en un artículo publicado el 17 de julio de 2012, que esta nube toxica podría llegar en cinco años:

La radiactividad de Fukushima 'emigra' por mar a EE.UU. 

Los ecos de la catástrofe nuclear en la central japonesa de Fukushima siguen
chocando contra la costa oeste de EE. UU. Los científicos temen ahora que agua contaminada llegue a EE.UU. en los próximos cinco años

Un estudio exhaustivo sobre las consecuencias del desastre nuclear del año pasado en la central de Fukushima advierte que Estados Unidos puede estar en peligro. 

De hecho, los científicos temen que aguas altamente contaminadas puedan llegar a través del océano Pacífico a la costa oeste de EE.UU. en el transcurso de sólo cinco años, y que su toxicidad sea peor que la registrada en Japón. 

Un equipo de científicos dirigido por Joke F Lübbecke, del Laboratorio Medioambiental del Pacífico de la NOAA [Administración Nacional Oceánica y Atmosférica] ha publicado los resultados de un experimento llevado a cabo recientemente para medir el impacto del desastre nuclear del año pasado y sus resultados son reveladores. 

Mediante la simulación de la propagación de las aguas oceánicas contaminadas y tras realizar observaciones sobre cómo las corrientes pueden trasladarlas a través del Pacífico de Japón a EE.UU., los científicos advierten que lo peor podría estar aún en camino. 

"En el transcurso de un año se extendería sobre toda la mitad occidental del Pacífico Norte y al cabo de cinco años podemos predecir que alcanzará la costa oeste de EE.UU.", asegura Claus Böning, co-autor del estudio. 

Otros expertos temen que las aguas de los océanos contaminados puedan generar olas con alta concentración de toxinas nucleares. 

"Después de 10 años, las concentraciones llegan a ser casi homogéneas en el conjunto del Pacífico, con valores más altos en el este, extendiéndose a lo largo de la costa de América del Norte, con un máximo (~ 1 × 10-4) frente a Baja California", reza el estudio. 

Mutaciones Genéticas

Científicos japoneses han descubierto mutaciones genéticas en mariposas expuestas a la radiación en el área en torno a la central atómica de Fukushima, epicentro de la crisis nuclear de 2011, según un artículo publicado en el portal “Scientific reports” de la revista científica “Nature”. 

Según los investigadores, la crisis nuclear en Fukushima iniciada tras el tsunami que asoló el noreste Nipón en marzo de 2011 provocó “la masiva liberación de material radiactivo al medio ambiente”, que causó “daños fisiológicos y genéticos” en las mariposas Zizeeria, una especie muy común en Japón. 

Este tipo de mariposas, que tienen un ciclo de vida aproximado de un mes, son consideraras generalmente como “indicadores medioambientales” muy útiles, al contar con unas alas cuyo patrón cromático es muy sensible a los cambios en el ambiente, señala el artículo. 

El equipo, formado por científicos de la Universidad de Ryukyu, en la isla de Okinawa (suroeste), recolectó en mayo de 2011 un total de 144 especímenes adultos en torno a Fukushima, algunos de los cuales mostraron “anormalidades leves” y, en una segunda generación, anomalías “más severas”. 

Por otro lado el periódico “Sankei Ibaraki” de Japón, sigue publicando fotografías de vegetales mutados 

En el periódico Sankei, Ibaraki, de fecha 17 de diciembre de 2011, se observa la fotografía de un hombre que muestra estas zanahorias. Parece estar feliz por la apariencia de las mismas, que semejan a unas tijeras, un moño… No tiene dudas de que podrá venderlas en su tienda. 

En otro lugar, la señora Miwae (79) muestra lo que creció en su huerto. Tiene 40 cm de longitud. El rábano está dividido en cinco lóbulos. Dice que lleva plantando en su huerto durante décadas, pero que nunca había visto un rábano como éste. 

En Kyushu se encontró una mandarina mitad verde mitad amarilla. Se cosechó a finales de noviembre. Este tipo de mutación recibe el nombre de quimera. 

Y he aquí otros casos de mutaciones en plantas y la ternera de dos cabezas:


¿Por qué la desinformación?

Para algunos expertos la manipulación o la falta de información sobre el tema, obedece a razones netamente económicas, en determinado momento en que la población en general, se den cuenta del peligro eminente en que se encuentran, podrían forzar a los gobiernos al cierre de las plantas nucleares a nivel mundial, lo que llevaría a una perdida billonaria a los países desarrollados e incluso a su inestabilidad económica.

Para estos países la energía nuclear es “razonablemente segura”, eso está demostrado con los “pocos” accidentes que ha habido en la historia. En ese argumento no miran los grandes capitalistas los que murieron, o tienen cáncer, o deformaciones de nacimiento.

La industria nuclear y los que ganan dinero con esto suponen que las medidas de seguridad son suficientes, pero la vida demuestra que nos equivocamos si suponemos que todo sale siempre bien.

Terapias naturales de autoprotección contra la
radioactividad

Después del desastre de Chernóbil fue publicado en el 2009 un artículo en el “Annals of the New York Academy”, sobre las consecuencias de la catástrofe para las personas y medio ambiente, incluyendo terapias naturales disponibles para protegerse de la radioactividad.

En este informe se asegura que además de la tiroides, hígado, corazón, páncreas, cáncer y demás enfermedades que se presentan en la población cercada al área de contaminación. La influencia radiactiva afectó a las personas de gran parte del planeta, en regiones incluso alejadas, en las glándulas adrenales surgiendo síntomas que se asemejan a la fatiga adrenal.

En otras palabras, no ha notado qué en este año tanto usted, como las personas que lo rodean ¿se quejan de cansancio sin ninguna razón? ¿Tiene problemas para levantarse por la mañana? ¿Necesitas café, refrescos de cola, bebidas energéticas, refrescos, aperitivos salados o dulces para seguir adelante? ¿Se sienten agotados y estresados? ¿Siente mareo  o molestias digestivas?

Pues bien, según este informe estos síntomas podrían obedecer a una contaminación radiactiva, vale la pena aclarar, que  para asegurar que se trata de radioactividad circulante, estos síntomas los deben de padecer más del 80% de sus conocidos o familiares.

Ya sea su caso o no, a continuación les dejo los protocolos recomendados por estos científicos para la desintoxicación.

ESPIRULINA

En Chernóbil, se utilizaron exitosamente 5 gramos de espirulina durante 45 días contra el envenenamiento radiactivo. 

El alga Clorella también ha mostrado efectos de protección radiactiva. 

Un estudio demostró que la espirulina redujo los niveles de radiactividad en la orina en un 50% después de solo 20 días y por ello el Instituto de Seguridad Radiactiva de Bielorrusia desarrolló un programa especial para tratar a 100 niños durante 20 días con espirulina. Es más, el mejoramiento ocurrió durante la presencia continua de radiación, así como también la presencia de contaminación con radiación en alimentos y agua. 

En particular, la espirulina suministrada en niños con altas dosis acumuladas de radionúclidos redujo el cesio radiactivo. No se registraron efectos secundarios.

TE NEGRO Y VERDE

El té negro y verde ha demostrado tener efectos radio-protectores cuando se
ingiere antes o después de la exposición a la radiación. Este efecto anti-radiación se observó en varios estudios japoneses, y estudios en China también sugieren que los ingredientes del té son antagonistas radiactivos. Los catequinas del té están asociados con propiedades antioxidantes y pueden tener efectos radio-protectores cuando se ingiere antes o después de la irradiación.

El Kelp también posee yodo orgánico que saturará la tiroides para que el yodo radiactivo no sea absorbido. Puedes tomar 1 o dos cucharas de té o entre 5 y 10 tabletas.

ANTIOXIDANTES

El uso de antioxidantes como el ácido alfa-lipoico, Vitamina E, Vitamina C
(ácido ascórbico), Vitamina B, selenio, N-acetilcisteína y otros componentes sulfúricos se vuelve crucial.

Es importante utilizar varios de ellos, ya que funcionan mejor en equipo. Además, los antioxidantes individuales pueden actuar como pro-oxidantes cuando ellos mismos están oxidados, por lo tanto los antioxidantes individuales pueden aumentar la progresión del daño post-irradiación a tejidos y órganos. Varios estudios han mostrado la importancia de la suplementación con antioxidantes como efectiva terapia contra los peligros de la radiación.

Otros importantes suplementos incluyen al magnesio y la vitamina C. Para más información sobre las tantas formas de magnesio y recomendación de dosis, ver aquí. El calcio y magnesio ayuda al cuerpo a pasar el Estroncio 90, pero asegúrate de ingerir suficiente magnesio para metabolizar apropiadamente los niveles de calcio.

Para la vitamina C (ácido ascórbico), 1-4 gramos como mantenimiento diario es una buena dosis, pero durante una desintoxicación o exposición aguda, seguramente se requerirá más. La vitamina C no solo puede proteger contra la radiación sino también puede reparar el daño por una exposición previa. También será de gran utilidad en caso de infecciones. Pueden intentar tomar 4 gramos de vitamina C 3 veces diarias. Si tiene diarrea o hinchazón abdominal, elimine una de las dosis. Si no existen señales de "gorgoteo" intestinal (aumento de la peristalsis abdominal), puede aumentar la dosis diaria.

Considere también ingerir un buen complejo vitamínico B que ayuda a normalizar el conteo de glóbulos rojos y blancos, ya que la destrucción de glóbulos blancos por radiación puede durar largos períodos de tiempo.

800-1000 IU diarios de Vitamina E y 200mcg de selenio por día también son importantes ya que los estudios sobre radiación muestran que la vitamina E y el selenio actúan sinérgicamente contra el daño oxidativo.

ALIMENTACIÓN

Existen varias técnicas simples de cocina que disminuyen los radionúclidos: hervir los alimentos varias veces y desechar el agua, lavar los alimentos
cuidadosamente, escurrir algunos alimentos y descartar el agua, evitar la cáscara de frutas y vegetales.

El ajo y la cebolla, por ser alimentos con alto contenido sulfúrico, ayudan al unirse y desactivar tanto los isótopos radiactivos como los metales tóxicos como cadmio, plomo y mercurio. El sulfuro ayudará a los riñones y al hígado a desintoxicar el cuerpo.

La experiencia de Chernóbil reveló que en los territorios contaminados las mismas especies de peces tomados de ríos y arroyos poseen niveles de radionúclidos mucho más bajos que los de lagos y lagunas. 

Los peces que se alimentan de plantas mostraron entre tres y cuatro veces menores niveles de radionúclidos que las especies depredadoras (bagres, lucios, etc.). Los peces de mayor profundidad del océano (carpa, tenca, etc.) contenían varias veces más contaminación que aquellos que viven en las capas superiores de agua (pequeños peces, cachos, etc.).

Alimentos ricos en potasio incluyen papas, remolacha, pasas de uva, damascos secos, banana, té, avellanas, limón, y ciruelas secas. Alimentos ricos en calcio incluyen la mantequilla y la mantequilla clarificada, huevos, rábanos picantes, cebolla de verdeo, nabos, perejil, pepinillos, y espinaca. Vegetales verdes, manzanas, semillas de girasol, aronias negras son ricas en hierro; y en las uvas rojas encontramos el Rubidio.

Una alimentación para protegerse de la contaminación radiactiva debería incluir frutas y vegetales no contaminados, especialmente aquellos ricos en pectina como manzanas para promover la rápida eliminación de radionúclidos.
Existen excelentes artículos que hablan del yodo, arcilla, terapias de magnesio y bicarbonato de sodio. Para más información, ver: Aquí

En el Noticiero Armagedon, consideramos que es bueno protegernos ya que los informes por parte de las principales fuentes de noticias respecto a la emergencia nuclear en Fukushima, Japón, son contradictorias.

Independientemente una buena alimentación y las recomendaciones dadas le ayudarán a  recuperar la salud mejorando el ánimo y las funciones mentales en estos decisivos y estresantes tiempos.










6 comentarios:

  1. Yo he sentido el cansancio, y mucho sueño al igual que toda mi familia, hay dias que todos estamos igualitos de fatigados... vivo en Peruú

    ResponderEliminar
  2. Estaría bueno que dejen de comer esas estupidas comidas exóticas y que no vengan de nuevo a realizar sus supuestas pruebas científicas con las pobres ballenas del Atlántico Sur, ya bastante daño causaron a la fauna marina con esos derrames radiactivos..

    ResponderEliminar
  3. Para ayudar a parar los intereses de los especuladores de la Energia Nuclear podriamos empezar por no consumir productos de aquellas empresas que negocian con el tema, Por cierto , cuando compren un electrodoméstico Westinghouse sepan que están apoyando a una empresa que hace negocio con la energía nuclear .

    ResponderEliminar
  4. Por ciero, TEPCO, la empresa responsable de toda esta historia va a indemnizar a ls afectadls con ¡12€!. ¡A una gente que lo ha perdido todo!. Creo que está todo dicho.

    ResponderEliminar
  5. Yo si tengo claro que las centrales nucleares son muy peligrosas, además de caras. lo de Fukushima lo confirma. La mierda radioactiva que están tirando tanto a la atmòsfera como al mar va a durar cientos de años y va a afectar a todos los ecosistemas del hemifesrio norte. Hay que cerrar todas las nucleares y cuanto antes. Todas las inversiones en nueva generación hay que dedicarlas a potenciar las renovables y el hidrógeno.

    ResponderEliminar
  6. creo que toy contaminada tengo todos los sintomas igual mis conocidos , buen articulo gracias por informar

    ResponderEliminar

Nos interesa saber que piensas. Danos tu opinión